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martes, 21 de octubre de 2014

Cierre

Queridos lectores:

Han pasado ya casi tres años desde que abrí este blog. Mi intención era la de que la gente pudiera sentir lo que mis pensamientos transformaban en palabras, y al parecer lo conseguí. Desde su apertura en Diciembre de 2011 (solo tenía dieciséis añitos) solo tuvieron que pasar cuatro meses para llegar a las más de 1000 visitas.

¡MÁS DE 1000 VISITAS! ¿Cómo iba a imaginarme yo eso cuando lo abrí? Contactaron conmigo hasta profesores de la universidad para reconocerme el trabajo. Y no solo eso, leyendo vuestros comentarios otra vez, me doy cuenta de que seguíais el blog y os gustaba, y eso es lo realmente importante. Que con unas pocas palabras en el orden adecuado, llegara a transmitiros una serie de sentimientos, y vosotros me lo agradecierais. ¡ENCIMA! Si la única persona que debía de estar agradecida era yo. 

Pero a parte de agradeceros vuestro apoyo, quería escribir esta última entrada para cerrar este blog y con ello un capítulo de mi vida. Las cosas al parecer han cambiado dentro de mi cabecita y mi intención es la de seguir escribiendo, pero eso ya se verá, de momento solo es la mórula del proyecto que tengo entre manos.

Siento repetirme, pero... MUCHAS GRACIAS A TODOS

Tremendamente agradecido,
Ángel Granda Pérez

martes, 26 de junio de 2012

Luna azul, blanco mar (1)

Todo lo que era un todo,
Nada sabe ya a nada,
Solo se siente solo, 
Para a pensar y para.

sábado, 31 de marzo de 2012

Noches solitarias (8)

Y allí estaba él, tirado en el suelo de la ducha, llorando desconsolado. Aquella tarde había recibido una llamada inesperada. Dicha llamada le había hecho abrir los ojos, y no solo eso, también había conseguido abrirle viejas heridas. Heridas del pasado basadas en sentimientos. Sentimientos que había intentado olvidar dejándoles solo un pequeño espacio en el último rincón de su mente. Pero esa llamada había sido como la llave que abre un cofre que se hubiera hundido en el mar en alguna antigua guerra naval. Porque esa llamada, le había hecho darse cuenta que aún la seguía queriendo.
Pasaban las horas, y allí seguía, sentado en la ducha, bajo un gran chorro de agua caliente. Oliendo el aroma que seguía desprendiendo el champú que se había echado antes de derrumbarse. Sintiéndose cada vez más débil, y sin poder encontrar ninguna salida clara a aquel encierro. Sin ningún resquicio al que aferrarse para poder levantarse, y sin ningún lugar a duda, sin ninguna esperanza.
Lo veía todo perdido, veía que nada iba a volver a ser como antes. Eso le dolía y le quemaba por dentro, porque sabía que no había otro culpable más que él de la situación en la que se encontraba.
Sus sentimientos no podían ser más contradictorios. Por un lado, estaba reviviendo todos los buenos momentos que habían vivido juntos, los cuales no eran pocos. Esos momentos de los que quería acordarse cuando creciera y su estado de ánimo se lo pidiese. Esos momentos de los que sabía que nunca se iba a desprender, porque esos momentos, habían pertenecido a la mejor época de su vida. Esos momentos en los que aún cabía alguna de las lágrimas desprendidas,ya que, esas lágrimas, se debían a una felicidad suprema que no creía nunca que volviera a alcanzar. Por el otro lado, se culpaba por todos los errores que había cometido en el pasado. Errores que eran demasiado infantiles para creer que no iban a tener repercusión. Errores que habían formado parte de su pasado, y que sabía que no se le olvidarían tan fácilmente en el futuro. Y por encima de todo, errores que no quería volver a cometer.
Y así siguió debatiéndose durante horas entre lo malo y lo bueno de aquella relación. Entre las ventajas y las desventajas. Entre las luces y las sombras. Entre las risas y los llantos. Y sobre todo, entre las heridas que se le iban a curar, las que no cicatrizarían nunca, y las heridas nuevas que se le podrían crear.
Antes de levantarse, tomó una última decisión: cambió el cofre, cambió la llave que lo abría y le buscó un pequeño sitio en un nuevo rincón de su mente. El cual era más inaccesible que el anterior para que le costase mucho más encontrarlo, mucho más abrirlo y mucho más revivirlo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Noches solitarias (7)

Una lágrima es cada noche derramada al frío suelo. Una lágrima que le recorre la plenitud de su virginal cara, como estrella fugaz que se desliza entre otros astros por la inmensidad del firmamento. Una lágrima que simboliza un recuerdo. Un recuerdo puro, inolvidable, y a la vez, irrecuperable. Un recuerdo que le quema en lo más hondo de su alma, hasta que dicha lágrima cae al suelo, y junto a ella se desvanece. Una lágrima que llena sus más profundos sueños. Un recuerdo que baña sus puras mejillas. Una lágrima que es un recuerdo, y un recuerdo que se convierte en lágrima.

sábado, 4 de febrero de 2012

Noches solitarias (6)

Te necesito.
Todavía no se quien eres, pero se que existes, se que estas ahí, y que estarás ahí pase lo que pase. 
Te necesito.
Se que eres alguien muy especial, y que vas a ser mucho más especial para mi.Se que me vas a sacar de esta soledad que me inunda, y se que me vas a inundar con tu presencia.Se que lo voy a dejar todo por ti. Se que todas las tonterías que hice en el pasado no las voy a repetir. Se que voy a ser solo tuyo y de nadie más.También se que haré lo imposible por estar a tu lado, y que cuando lo consiga no te pienso soltar. Se que cuando nos juntemos no nos vamos a querer separar el uno del otro, y se que te voy a necesitar a mi lado cada día de mi vida.
Sin saber quien eres ya te estoy esperando. Solo de pensarlo, se me acelera el corazón. Pero lo mejor aun no ha ocurrido. Para eso aun hay que esperar, no se si un día, una semana o un mes, pero yo te voy a esperar. Y cuando te encuentre, te darás cuenta de lo que sientes, y de que tu también me estabas buscando. Y en ese momento, en el que colisionemos, serás, al igual que yo, la persona más afortunada del mundo, porque ese vacío que teníamos en nuestras almas, se llenará como cuando un afluente aborda un río para fusionarse y crear una identidad única. 
No tengo prisa porque aparezcas, pero eso no significa que no me muera de ganas. Ahora que sabes esto, solo te puedo pedir una cosa... aparece.

viernes, 20 de enero de 2012

Noches solitarias (5)

Es un sentimiento que intentas olvidar... Es como si cuando no la ves, guardas el sentimiento en un cajón que sabes que no vas a volver a abrir hasta que vuelvas a ese lugar.
Y cuando vuelves a ese lugar el sentimiento comienza a crecer sabiendo que nunca lo habías olvidado y que nunca habías dejado de sentir lo mismo. Tu intentas pararlo, porque sabes que no te conviene, pero el sentimiento cobra vida propia mientras empieza a consumirte por dentro. Notas que no para de crecer y sigue y sigue consumiéndote por dentro quemandote en lo mas hondo de tu corazón. Porque donde un dia hubo fuego, siempre quedan cenizas. Y ese fuego que sientes sigue aumentando sin parar, hasta que sientes que no hay otra cosa en tu interior que ese sentimiento. Ese sentimiento por el que harías cualquier cosa para que obtuviera su recompensa y asi poder saciarle de su apetito inmenso. Por mucho que lo intentas no puedes separarte de el aunque tengas el conocimiento de que te vaya a herir por dentro.
Vuelves de ese lugar y cierras el cajón, el sentimiento sigue existiendo, porque sigues oyendo su palpitar a través del cajón, pero poco a poco va menguando. Disminuye mas lento comparandolo con lo rápido que creció, pero aun asi te vas notando mas aliviado. Esto puede parecer difícil de comprender y de sentir, pero cuando esto sucede una vez tras otra, te acabas acostumbrando y aprendes a sobrellevarlo poco a poco.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Amigos (2)

En ese momento eran ellos y yo, no me importaba lo que pasara en mi alrededor, ya que toda mi felicidad se centraba en un grupo reducido de personas. Y ese grupo de personas conformaban el margen que había entre la realidad y yo.

Amigos (1)

Después de tanto tiempo, empiezas a pensar en pasar de esa gente. Llega un momento en que, sin quererlo te das cuenta que esa gente no te corresponde.
Después de tanto tiempo preocupándote casi a diario por ellos. Demostrándoles tu aprecio. Dedicándoles una sonrisa que nunca fue correspondida. Intentando animarles en sus peores momentos.
Después de todo eso, llega un punto en que te cansas, y cuando crees que la amistad va a seguir durante mucho tiempo, empiezan a pasar de ti. A dejar de dirigirte la palabra. A prometer llamadas que nunca serían oídas.
Después de todo el tiempo que sacrificas para que la relación siga adelante y no se quede en un simple: te conocí durante dos días y ya se me ha olvidado tu cara.
Después de todo esto, empiezas a preguntarte si mereció la pena: a veces piensas que sí, porque aunque sea poco, siempre tuviste la ilusión de que la relación siguiera floreciendo o que simplemente fluyera como el río que no detiene su caudal; pero en otras ocasiones -y estas son las peores-, piensas que todo lo que has hecho para que funcionase no ha servido para nada, y que nada tendría sentido si tú no hubieras puesto tanto interés.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Noches solitarias (4)

+Se busca ... alguien a quien querer, alguien que te quiera tal y como eres, que te abrace en esas Noches Solitarias, que te cuide, que sientas que necesitas estar con ella, que te haga sentir especial.
Pero no quieres abalanzarte, no quieres jugártela con alguien que puede no ser esa persona. Solo quieres encontrar la persona adecuada. Una persona con la que dure mucho tiempo ese sentimiento y cada segundo sin ella sea un mundo para ti.
Ha podido llegar esa persona muchas veces, pero ninguna parece cumplir las cualidades necesarias; aunque dichas cualidades sean pocas y simples...
Acabas cansado de simples rollos que no llegan a ningún lado y en los que no se demuestra ningún sentimiento. Solo el hecho de juntar los cuerpos de ambos y pasar un buen rato.
- ¿Tan difícil es encontrarlo?.
+ Eso parece ...

domingo, 25 de diciembre de 2011

Noches solitarias (3)

Solo por un día, volvamos a ser niños. Esos niños sin responsabilidades, sin prisas para nada, con toda una vida por delante, sin preocuparse de lo que les deparará el mañana. Esos niños sin miedos, protegidos y guarecidos en el seno de una buena familia. Esos niños con sueños. Con muchos sueños. Esos niños que piensan que todo es para siempre y que todo seguirá como el primer día. Esos niños que se querían. Esos niños que se amaban y no sabían lo que hacían. Entonces, volvamos a ser niños para querernos, y poder estar juntos. Aunque al amanecer nos amemos y al anochecer nos separemos, y sea aún peor. Solo porque ese sentimiento perduró, perdura y perdurará indefinidamente en mi, y aunque ese sentimiento no vuelva a renacer en ti. Solo por un día, volvamos a juntarnos. Solo por un día, volvamos a desearnos. Solo por un día vuelve a pedirme que no quieres que nunca me separe de ti. Solo por un día, volvamos a ser niños.

Noches solitarias (2)

¿Mi felicidad? Sería posible si pudiera quedarme mirando su sonrisa durante todo el día.
¿Dormir? Lo menos posible, ya que significaría separarme de ella.
¿Juntos? Ojalá fuera posible. Pero es muy difícil dejar de lado el pasado, y la entiendo.
¿Yo? Intento acordarme de lo que hice, o mejor dicho, de lo que deje de hacer...
¿Feliz? Si, sigo siendo feliz, a pesar de todo, he aprendido a vivir con ello; y lo que más me ayudó fue el regalo que me hizo.
¿Qué cual? Aquel del que se dice que es lo último que se debe perder ante las adversidades. Yo lo perdí hace mucho, pero poco a poco empiezo a recuperarla. Se que no fue su intención hacerme ese regalo, pero me miró a los ojos y con ello me dijo lo que sentía (o lo que yo en ese momento quise que sintiera).

Noches solitarias (1)

Recuerdas aquellos momentos como si fueran únicos, y de una forma u otra, lo fueron, ya que no se han vuelto a repetir desde entonces.
El tiempo te hace pensar, cerrar viejas heridas, abrir otras nuevas. Y todo aquello que en su día fue un todo, lo mejor que te podía haber pasado nunca, ahora se esfuma como si nada, reduciéndose a cenizas. Al igual que un fénix. Pero como sabes, el ave mitológico fénix puede renacer de sus cenizas. Ahora es decisión suya elegir: si quiere seguir manteniéndose como cenizas inertes, o volver a ser aquel bello ave que fue en su día.